Mindfulness desde casa: textos y poemas

Iremos añadiendo los poemas y textos que leemos en las sesiones de los jueves a las 19 horas cuando nos reunimos a practicar “Mindfulness desde casa” mientras dura el confinamiento.

La casa de huéspedes
Esto de ser humano es como una casa de huéspedes,
cada mañana una nueva llegada.
Una alegría, una maldad, una depresión
aparecen como un visitante inesperado.
Dales la bienvenida y atiéndelos a todos
Incluso si se trata de un conjunto de penas
que con violencia te arrebatan los muebles de tu casa.
Aún así trata a cada invitado con honores,
quizás te esté limpiando
para dar cabida a una nueva alegría.
El pensamiento oscuro, la vergüenza, la malicia.
recíbelos en la puerta sonriendo
e invítales a entrar.
Sé agradecido con todo lo que venga
porque cada uno ha sido enviado
como un guía del más allá.

“Detente. Los árboles delante y los arbustos a tu lado
no están perdidos. Dondequiera que estés, se llama Aquí.
Y debes tratarlo como un desconocido poderoso,
debes pedirle permiso para conocerle y que te conozca.
El bosque respira. Escucha. El bosque responde:
He creado este lugar que te rodea.
Si te vas, puedes volver de nuevo, diciendo Aquí.
No hay dos árboles iguales para  Cuervo.
No hay dos ramas iguales para  Gorrión.
Si lo que hace un árbol o un arbusto te pasa inadvertido,
seguramente estás perdido. Párate un momento. El bosque sabe
dónde estás. Debes dejarle encontrarte”.

Poema “Perdido”  de David Wagoner  inspirado por una vieja historia de los ancianos nativos americanos.

Cita de Ajahn Chah (maestro Theravada)
“La paz no está en la húmeda frescura de los bosques ni en la imponente cima de las montañas ni en el recogido interior de las cuevas. La paz que buscas se encuentra en el mismo lugar en el que habitan tu agitación y tu sufrimiento.”

 

“Establécete en el aquí y ahora.

Baja hasta el centro

Donde el mundo no da vueltas

Y bebe esta paz sagrada.

Siente el alivio fluyendo hacia cada célula.

Nada que hacer. Nada que ser sino lo que ya eres.

Nada que recibir si no lo que fluye sin esfuerzo

Del misterio hasta la forma.

Nada de lo que huir ni nada hacia lo que correr.

Solo esta respiración. La consciencia que se conoce

A sí misma en un cuerpo. Solo esta respiración,

La consciencia despertando a la verdad”.
.- Dana Faulds

“No medites para arreglar algo en ti o para curarte, no medites para mejorarte; en su lugar, hazlo como un acto de amor. Así ya no habrá sitio para esa agresión sutil que es mejorarse a uno mismo, ni para esa culpa interminable de no hacer lo suficiente. Así tendremos la posibilidad de terminar con esa actitud de esforzarnos demasiado que encoge la vida de tanta gente en un nudo. En su lugar, medita como un acto de amor!. – Bob Sharples (profesor de yoga)

“Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.

Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones

una laguna verde
inmóvil y paciente

conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,

sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
”

Mario Benedetti.

 

De la fugacidad de Ángela García

Todo pasará pronto. El ahora es una brizna invisible en el paisaje del tiempo. Una brizna.

Pasará la espera, el estado de querer que pasen los días para que llegue un día, el del abrazo, que pasará enseguida.

Pasarán los siguientes días en que se configura otra espera, y la espera que llegue pasará y vendrá el día tan ansiosamente esperado y pasará.

Pasará tan pronto todo, que cuando termine de decir que pasará todo esto; ya habrá pasado. Y este instante ni siquiera será brizna, sino olvido sumado a la nada entre partícula y partícula del desierto.

Wendel Berry

Cuando el temor por el mundo crece en mi
y despierto en la noche ante el menor sonido,
preocupado por qué será de mi vida,

voy y me acuesto allí donde el pato
descansa su belleza en el agua, y la garza real se alimenta.
Entro a la paz de las cosas salvajes
que no ponen a prueba sus vidas con la anticipación del dolor.
Entro a la presencia del agua quieta.
Y siento sobre mi cabeza a las estrellas ciegas al día
esperando con su luz. Por un momento,
descanso en la gracia del mundo, y soy libre.

La seguridad de la ley de la gravedad by Rilke

Con qué seguridad la ley de la gravedad,
fuerte como una corriente oceánica,
se acomoda en la cosa más pequeña
y la lleva hacia el corazón del mundo.
Cada cosa
cada piedra, cada baya, cada niño,
se sostiene en su sitio.
solo nosotros, en nuestra arrogancia,
empujamos más allá
buscando una libertad vacía.Si nos rindiéramos
a la inteligencia de la tierra
podríamos elevarnos, enraizados, como árboles.Pero en su lugar, nos enredamos
en nudos que nos creamos
y luchamos, solos y confundidos.Entonces, como niños, empezamos de nuevo,
aprendiendo de las cosas mismas,
porque ellas están en el corazón del Todo;
y nunca se han separado de él.Esto es lo que las cosas nos pueden enseñar:
a caer,
a confiar pacientemente en nuestro peso.
Hasta un pájaro tiene que hacerlo
antes de poder volar.Rilke

GANSOS SALVAJES

No tienes que ser bueno.

No tienes que caminar de rodillas

cien kilómetros por el desierto, arrepintiéndote.

Solamente tienes que dejar que el animal blando que es tu cuerpo

ame lo que ama.

Cuéntame de tu desesperanza, y yo te cuento de la mía.

Mientras tanto el mundo sigue.

Mientras tanto el sol y las piedritas claras de la lluvia

se mueven por los paisajes,

sobre los prados y los árboles frondosos,

las montañas y los ríos.

Mientras tanto, arriba, en el aire limpio y azul, los gansos salvajes

vuelven a casa una vez más.

Quien quiera que seas, no importa lo solo que te sientas,

el mundo se ofrece a tu imaginación,

te llama como los gansos salvajes, a gritos y con entusiasmo

anunciando una y otra vez

tu lugar en la familia de las cosas.

MARY OLIVER

 

P   R   O  A 

Cuando estamos perdidos en pensamientos, emociones o confusos y necesitamos poner proa a nuestra mente, redirigirla, encontrar la paz en la tormenta….

“El objetivo no es cambiar nada, sino ser conscientes del deseo de cambiarlo y luego ver si podemos simplemente relajarnos, estar bien con ello, incluso si no cambia. ¿Estamos intentando calmar la tormenta, o encontrar la paz dentro de la tormenta?”.    – Taraniya Ambrosia

P =       Parar con la actitud de ver desde la experiencia en vez dejarme llevar por lo que ahora interpreta mi mente. Explorar y ver lo que está presente en mi experiencia con curiosidad y amabilidad porque ya está aquí.

R=       Respirar. Centrar la atención. Afinar la mente (mi instrumento).

O=       Observar sensaciones corporales, emociones y pensamientos.

A=       Acogiendo, ablandándonos, sin identificarnos con lo que está aquí y ahora. Aceptándolo sin juicios (es un proceso). Sin nutrirlo y sin rechazarlo. Acogiendo las resistencias como parte de la experiencia. Abriéndonos y observando con honestidad y compasión hacia nosotros mismos, la mente y la experiencia.

 

De todo, quedaron tres cosas:

La certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir y
la certeza de que sería interrumpido antes de terminar.

Hacer de la interrupción un camino nuevo,
hacer de la caída, un paso de danza,
del miedo, una escalera,
del sueño un puente,
de la búsqueda… un encuentro.”

Fernando Sabino

 

 

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